Blog de Manuel Saravia

Desigualdad

No es lo mismo trabajar por la igualdad que luchar contra la desigualdad. Podría parecer lo mismo, pero el enfoque es significativamente diferente. Sabemos que “los movimientos igualitarios tienden a reducir las desigualdades sociales y a convertir en menos penosas las desigualdades naturales”. Parten de la convicción de que “la mayor parte de las desigualdades que les indignan, y querrían hacer desaparecer, son sociales y, como tales, eliminables”. Los “no igualitarios”, en cambio, “parten de la convicción opuesta, que son naturales y, como tales, ineliminables”.

Norberto Bobbio, a quien corresponden los entrecomillados anteriores, consideraba el criterio de la igualdad-desigualdad como el signo fundamental de diferenciación entre la izquierda y la derecha políticas. “La derecha está más dispuesta a aceptar lo que es natural, y aquella segunda naturaleza que es la costumbre, la tradición, la fuerza del pasado. El artificialismo de la izquierda no se rinde ni siquiera frente a las patentes desigualdades naturales, las que no se pueden atribuir a la sociedad (…). Al lado de la naturaleza madrastra está también la sociedad madrastra. Pero desde la izquierda se tiende generalmente a considerar que el hombre es capaz de corregir tanto la una como la otra” (N. Bobbio, Derecha e izquierda. Razones y significados de una distinción política).

En los últimos años estamos asistiendo a un aumento extraordinario de la desigualdad en el mundo. Desigualdad en los ingresos y en los demás atributos de la pobreza. Desigualdad que aumenta en el mundo: “La desigualdad social es la enfermedad del siglo XXI, ya que la mitad de las riquezas del planeta están en manos del 1% de la población mundial”. Una situación que aún puede agravarse en los próximos años en Europa, “de mantenerse las políticas económicas vigentes” (Oxfam/Intermón). Y más aún en España: Según la Comisión Europea, España es uno de los países de la Unión que mayores desigualdades presentaba en 2014, y donde la brecha de la pobreza más ha aumentado desde 2007. Los grupos más afectados por la pobreza y la exclusión social “han empeorado su situación durante la crisis”.

Quienes consideramos pertinente la división entre derecha e izquierda por la prioridad que unos y otros otorgan a la lucha contra la desigualdad, estamos convencidos de que “de mantenerse las políticas económicas vigentes”, profundamente de derechas, la grieta se profundizará y la pobreza crecerá y se cronificará.


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